Alejandro Valbuena: “Narcos es una mezcla entre comercial y latino, una de las mejores experiencias que he tenido”

Alejandro Valbuena durante descanso de la filmación de  "Narcos"

De rodar la serie Narcos a montar una escuelita en Colombia; de escribir obras de teatro a participar en un musical. La vida de Alejandro Valbuena se mueve entre diferentes países, sets de rodaje, horas de escritura y mucha reflexión. Él mismo es una mezcla entre artista y filósofo, creativo y emprendedor, político y humanista. Nos sentamos con este colombiano para hablar de cultura, política, educación o viajes.

¿Cuándo viniste a Toronto? ¿Qué te trajo aquí?

Llegué en el año 2000. Ya había hecho varios proyectos audiovisuales en Colombia, ¡hasta una novela! Pero vine porque quería una vida diferente, una vida mejor.

¿La encontraste?

Canadá es un país maravilloso, pero con la elección de Stephen Harper y la llegada del conservadurismo se perdió todo aquel imaginario de un país que lucha por la igualdad. Espero esto cambie con el nuevo gobierno. Hay que seguir con el ejemplo de Tommy Douglas, el padre del socialismo canadiense.

¿Cómo ves a la industria audiovisual de este país?

En Canadá se siguen escribiendo historias pequeñas, no se graban proyectos más ambiciosos, se producen cosas que funcionan medianamente bien en el mercado local.

La industria se podría dividir en 2 partes: aquella que viene apoyada por el Arts Council de Toronto, Arts Council de Canada, etc,  que representa una biodiversidad más amplia; y la industria principal, donde la mayoría de los productores pertenecen al status quo de hombre blanco.

El cine canadiense ha vivido un boom en los últimos años. ¿Qué opinas?

Canadá está preparada técnicamente, ya que aquí se graban superproducciones como X-Men o Deadpool con equipos locales. El problema es el approach y la financiación de los productores de aquí, que tienen una visión muy provinciana y no se atreven a arriesgar. Es una pena que canadienses con mucho talento tengan que irse a Los Angeles para que sus proyectos se lleven a cabo.

Alejandro Valbuena-narcos -image8

¿Es más difícil entrar en la industria si eres hispano? 

Aunque Canadá es una nación de inmigrantes, en el mundo del cine la mayoría no lo son. Es una pelea dura. No sé si nos falta ‘berraquera’ (carácter) u oportunidades, creo que un poco de las dos. Estamos aún 20 años por detrás de Estados Unidos.  Allí existe de verdad el multiculturalismo con gente de otras culturas y razas en posiciones de poder. Sin embargo, yo pienso que en Canadá eso todavía no ha pasado, aunque estamos en proceso de ello.

Hay que luchar contra el estereotipo de qué es lo que vende. Sólo en Quebec se atreven a hacer un cine más internacional. También han luchado más por proteger su cultura. Luc Déry, es un buen ejemplo con películas como Incendies, Enemy, o M. Lahzar. 

¿Con qué proyectos te has sentido más satisfecho como cineasta? 

He trabajado en muchos proyectos de cine y televisión, pero al final son los proyectos experimentales los que más me han gustado. Bang Bang Baby es uno de mis favoritos. Es un musical un poco psicótico-radiactivo nominado a varios Canadian Screen Awards y premiado en el Festival de Toronto.

También Papa Hemingway in Cuba fue muy interesante de grabar. Fue el primer film estadounidense grabado en Cuba desde el año 59. Habla de la amistad que surgió entre un reportero y el escritor Ernest Hemingway durante la época de la Revolución Cubana. Rodar en ese país fue muy curioso porque parece que está parado en el tiempo. Fuimos a grabar justo cuando Raúl Castro subió al poder y comenzaron los cambios en el país, como el reconocimiento del derecho de propiedad y el inicio de un movimiento LGBT. También fue duro porque en muchas cosas no están preparados técnicamente.

Ahora estás inmerso en Narcos,  una de las series estrella de Netflix nominada a los Globos de Oro. ¿Cómo está siendo trabajar en este proyecto?

Ha sido una de las mejores experiencias que he tenido. Narcos es esa mezcla entre comercial y latino a la vez. Ha sido muy ‘bacán’ trabajar con grandes profesionales como Wagner Moura, que hace el papel de Pablo Escobar y es un actor espectacular y un ser humano maravilloso. También con Juan Pablo Raba, un actor colombiano que interpreta a Gustavo Gaviria. Sin embargo ha sido muy duro trabajar al ritmo de producción norteamericano.

¿Cómo ha sido volver a tu tierra para trabajar? Además para contar una historia tan convulsa como la de Pablo Escobar.

Alejandro Valbuena-narcos -image2

Fue una locura volver a trabajar en Colombia y adaptarme a su ritmo, ¡pero ya iba preparado porque venía de trabajar en Cuba![Risas]

Ha pasado mucho tiempo desde que sucedió lo de Escobar, pero seguimos con la guerra del narcotráfico. No es un problema de salud, es un problema económico y de valores morales.

La serie es una buena reflexión sobre el pasado. Me gusta que humanice a esos zares de la droga, cómo eran producto de un conflicto social muy grande y cómo llegaron a la locura. Eso me gusta de Narcos, que demuestra que la solución es pasar página y legalizar la droga.

 El teatro ha estado muy presente en tu vida. Cuéntanos tu trayectoria. 

He escrito obras como Marietta, Solita y Abandono o Camila’s Bones, que participó en el De Colores Festival y en el Summerworks Festival.

En el teatro es totalmente diferente, el status quo está mejor repartido. Hay actores tremendos y compañías muy importantes como Fu-GEN Theatre, Aluna Theatre, donde existe un semillero de actores que están creciendo. Es un medio artístico en el que se ve más cambio, más desarrollo, más comunidad. Yo mismo cuando trabajo en teatro soy mucho más humilde, mientras que como ayudante de dirección soy más rígido, más drástico.

 ¿Qué proyectos te traes ahora entre manos?

Estoy ahora mismo escribiendo un piloto para una serie de TV. Es una historia futurista donde el estado es totalmente corporativo y los gobiernos han desaparecido. Las corporaciones controlan al Estado, la economía controla al gobierno, la gente ya no quiere tener hijos porque son una carga para el sistema de trabajo. Es un concepto de calidad dirigido más al mercado internacional que al local.

 Y además de esto, tienes un proyecto en Colombia, ¿no?

Eso es. Yo soy socialista de corazón y creo que cuando alguien tiene, debe ayudar a la gente, y cuando uno no tiene, la gente le tiene que ayudar a él.

No me gusta el sistema de educación establecido, en el que los estudiantes parece que salen de fábricas y donde nadie aprende nada realmente. Por eso se me ocurrió la idea de poner una escuelita.

La fundación se llama Shaun Wünuu Experimental Arts Centre y es una escuela en una comunidad pobre de Palomino (Colombia) para ayudarles a que niños y adolescentes que vienen de entornos violentos puedan salir de la pobreza. El objetivo de la escuela es que los estudiantes con lo que quieren ser y se den cuenta de que todo es posible.

Alejandro Valbuena@TorontoEntero2016-11

 ¿Cómo va a funcionar?

Partimos del hecho de que existe mucho conocimiento online pero la mayoría está en inglés. Para poder acceder a él, la escuela enseña inglés a sus alumnos para que después descubran qué es lo que les apasiona en la red.

También queremos apoyar a escritores con proyectos interesantes para que vayan a residir a Colombia y dediquen una hora y media a los estudiantes hablando en inglés, además de realizar intercambios culturales.  Serán elegidos por concurso abierto, pertenecerán a minorías sociales y el centro les pagará el alojamiento y la comida.

Estamos en conversaciones con SummerWorks y otros festivales y voy a hacer una campaña de crowdfunding para continuar con el proyecto a largo plazo. ¡Deseadnos suerte!

Alejandro Valbuena@TorontoEntero2016-61

Por supuesto. ¡Suerte con tu escuelita y con tus grandes ideas para cambiar el mundo y el cine, Alejandro!

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn1Email this to someone