Fin de la partida…Trudeau Primer Ministro

Fin de la Partida

El ajedrez político de Canadá hoy luce más que interesante. Una pieza fresca como Justin Trudeau,  logra el reconocimiento como ganador.

Desde el cuadrante bicolor,  la debilidad del bloque que ostentaba el poder y le hacía oposición, se podía apreciar como un conjunto de piezas blancas, polvorientas y cansadas.  Dos dramas para un juego que se caracteriza por la astucia y versatilidad, donde la capacidad de movimiento tiene que brillar y, por qué no,  donde la audacia es vital.

Stephen Harper hizo lo que pudo, pero era arrastrado por caballos cansados como Rob Ford, entre otros, y representado por ideas que  ya no convencían lo suficiente. Reconozcámoslo, en política los años terminan siendo un fardo difícil de cargar y los errores empiezan a aflorar: hablar de nacionalidad en la recta final, no podía ayudar.

Mulcair, el caballo negro,  avanzó muy cerca del ganador. Tenía buenas  estrategias, y parecía dotado de las herramientas necesarias para llegar, solo que el apoyo de los alfiles -obligatorio para concretar- nunca tuvo lugar.

Desde este 20 de octubre Canadá amaneció renovada.  Un peón de apenas 44  años oxigenó la tabla. Desplegó la energía suficiente para contagiar al mayor grupo etario del país,  sus contemporáneos, a quienes mostró las bondades de avanzar.

Habló de invertir con plena seguridad. ¿Que si la economía se tambaleó o se tambaleará? Su sola imagen en mangas de camisa recogidas, fue y será capaz de tranquilizar.

Esta pieza llegó con elegancia al momento final…”los Conservadores no son nuestros enemigos…”, declaró apenas unas horas atrás, pero más allá de eso, imprimió  nuevo aire para el partido que le dio una oportunidad y, por si fuera poco,  atrajo a los quebecquenses con la idea de un gobierno integral.

Rara  pero interesante partida esta, donde peón, con ayuda de  sus pares, logra ganar. Mate al rey.

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone