Llegó el invierno… ¡A salir de casa!

Parque Wilket Creek, cerca del Jardín Botánico.
Parque Wilket Creek, cerca del Jardín Botánico.

¿Qué resulta que ahora somos vecinos del Polo Norte? ¡Qué puede ser más emocionante! El invierno puede dar mucho susto cuando estamos recién llegados. Para darme ánimo pensaba: los canadienses pasan todos los años por el invierno y aquí están, vivitos y coleando. ¿Por qué no podría yo?

Con el invierno hay dos opciones: o disfutarlo o amargarse, pero si escogemos la última, daría como resultado ser infelices, y no es lo que queremos, ¿no? También hay otras, volver a nuestro país natal o costearse unas vaciones de unos 4 meses en Aruba. Si tienes la fortuna de poder hacerlo, adelante.

Disfrutarlo es otra opción. Que quede claro, Toronto no es tan frío, por eso es la ciudad de los inmigrantes por excelencia. Un canandiense que se haga respetar vive, por lo menos, en Calgary.

La otra noche esperaba el tranvia en St. Clair West, mientras titiritaba y me abrazaba yo misma como si me amara demasiado. Se me ocurrió que mucho más eficiente era hacer unos saltos de calistenia o lo que llaman aquí jumping jacks, eso sí, verifica primero que la acera no esté congelada. El resultado: al rato ya tenía calor y me quería quitar la ropa interior de microfleecea.

¿Algunas opciones para pasarlo mejor durante el invierno? Aquí en Toronto, hay una pista pública para esquiar donde se puede llegar con el TTC, cerca de la intersección de Bathurst con Sheppard, el parque Earl Bales. También está la pista de hielo en HabourFront Centre. Eso sí, toma unas lecciones primero, ya que Toronto Entero no se responsabiliza de que te rompas una pata.

Disfrutando del trineo en el parque Sir Winston Churchill.

Disfrutando del trineo en el parque Sir Winston Churchill.

Algo súper divertido y que requiere aún menos inversión es lo que aquí llaman Tobogganing, o lo que es lo mismo, lanzarse en trineo. Solo hace falta una ponchera o trineo de plástico que puede costar alrededor de unos 12 dólares. El año pasado me asombró como mientras yo veía con algo de susto la pendiente antes de lanzarme, los niños iban como un cohete sin ningún tipo de reparo. Miren este panda del Zoológico de Toronto cómo lo hace.

Hay muchos parques en Toronto donde se puede hacer Tobogganing, Chistie Pitts, Winton Churchill y Cedarvale son algunos en los que me he lanzado. Entre otros, en el Riverdale East además, puedes lanzarte en trineo mientras disfrutas de la vista de la CN Tower.

Otra cosa que no hay que olvidar durante el invierno es caminar por el parque. Yo lo continuo haciendo durante estos meses. Eso sí, cuando ves a alguien a lo lejos es difícil distinguir si es otro humano o un white walker. Casi siempre es otro torontoniano como tú, que se niega a postrarse por tres meses.

Te lo recomiendo, aprovecha el invierno. La vida no acaba durante estos meses, y lo único que tienes que hacer es no quedarte quieto. Para más ideas sobre cómo disfrutar del invierno, te invito a leer el artículo de María Aparicio: Cómo disfrutar el invierno sin deprimirse.

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