Mariano Barroso: “No soy mala persona”

Entrevista a Mariano Barroso, Director de Cine. Torontoentero.ca
Entrevista a Mariano Barroso, Director de Cine. Torontoentero.ca

Hoy tengo el honor de compartir unos minutos con Mariano Barroso, director, guionista y productor de cine español. El motivo principal, hablar de su película “Todas las mujeres” presentada recientemente en el European Union Film Festival. La película cuenta la historia de Nacho, un veterinario, que se enfrenta a las mujeres que han significado algo en su vida. Ante él aparece su amante, su madre, su psicóloga, su compañera, su ex-novia y su cuñada. Con todas ellas tiene cuentas pendientes y a todas ellas se tiene que enfrentar para resolverlas.

“Todas las mujeres” fue primero una serie de 6 capítulos de televisión, y luego se presentó como película. ¿Por qué decidiste pasar la serie a película?
El proyecto inicialmente era una película. Lo que ocurrió es que apareció la posibilidad de hacerlo en formato para televisión, por el canal TNT en España y entonces le dimos formato de serie. Pero nunca renunciamos al formato ni a la duración del largometraje. La historia siempre estuvo concebida para comprimirla de forma que se fueran acumulando las historias del personaje. En términos de edición, primero editamos la serie, y luego editamos la película con nuevos cortes y nueva banda sonora.

¿Qué os inspiró a ti y a Alejandro Hernández para crear el guión de está película?
Me parecía interesante contar el retrato de un hombre visto por seis mujeres que formaran parte de su vida; que cada una contara su visión, como si de un prisma se tratara donde cada mujer es una cara y juntando todas ellas obtenemos un retrato del personaje masculino. La realidad es tan complicada que me gusta pensar que es la suma de todas las visiones que hay sobre esa misma realidad. Y cada una es distinta. Me parecía que era una buena manera de contar la historia de este personaje, mostrándolo desde los diferentes puntos de vista.

Hablando de Nacho, el personaje principal… en seguida nos damos cuenta de que es una persona llena de inseguridades y que evita siempre la confrontación. ¿Crees que este personaje refleja una parte de la sociedad masculina española o mundial?
Sí, alguien dijo que la película era un retrato del machismo y estoy de acuerdo, es un retrato de esa parte del comportamiento masculino que encubre una actitud muy cobarde porque efectivamente, lo que Nacho está intentando todo el rato es evitar la confrontación. Seguramente porque le han hecho mucho daño e intenta escabullirse de estas situaciones de confrontación. Pero al final es un hombre que busca la ayuda de todas estas mujeres para enfrentarse a otro hombre, su suegro.

La especie humana como tal da para muchas películas…
Claro, ¡sí! En esta película, por ejemplo, intentamos reflejar la ambivalencia de este personaje, de este especimen, que a nivel moral es un tipo impresentable y detestable, pero que a nivel humano es tierno y abrazable; sobre todo porque está pidiendo ayuda, lo cual es una manera de reconocerse necesitado e indefenso, lo cual despierta ternura en el espectador. Esta ambivalencia, estas contradicciones que tenemos los seres humanos dan lugar a retratos posibles de personajes llenos de misterio, de muchas capas que se superponen. Capas que vas descubriendo y que nunca acabas de descubrir porque el ser humano es infinito.

¿Puedes explicarme alguna anécdota del rodaje?
La casa donde vive el personaje era mi propia casa en ese momento, y se la dejé a Eduard, al actor, para que viviera en ella. Él dormía en mi cama y luego era también la cama del personaje, y entonces llegamos a un punto que era muy curioso (se ríe)… porque a Eduard lo despertábamos para rodar y había días que cuando rodábamos escenas de cama ya le decíamos ¡Eduard, no hace falta ni que te levantes porque rodamos en la cama! Él aprovechaba para seguir durmiendo unos minutos mientras iluminábamos…

Imagen promocional de la película "Todas las mujeres" del director Mariano Barroso. Torontoentero.ca

Imagen promocional de la película “Todas las mujeres” del director Mariano Barroso. Torontoentero.ca

Con qué frase de las que dice Nacho a lo largo de la película te identificas más:

  1. “No soy mala persona”
  2. “Me encanta este problema”
  3. “Esas cosas no se avisan”
  4. “No se habla de esto con una madre”

Aunque solo por tener que decirlo, te convierte en sospechoso… pero ¡sí soy una buena persona! Hay otra también que es la que usamos en el póster que dice “por qué os empeñáis todas en que diga la verdad”…

En muchas de tus producciones, Eduard Fernández aparece como personaje principal. ¿Por qué él para poner cuerpo y voz a tus personajes?
Primero de todo porque es un actor enorme con una humildad tremenda, una ternura apabullante y con una parte oscura muy potente que muestra esas dos capas de las que te hablaba antes. Pero sobre todo porque es un grandísimo actor y nos entendemos muy bien, ¡nos divertimos mucho trabajando juntos!, que es fundamental. Trabajar y rodar con Eduard es como jugar; descubrimos cosas, nos reímos, y esto es muy gratificante. 

¿Qué significa para ti que hayan seleccionado “Todas las mujeres” en el Festival Europeo de Cine de Toronto?
Un honor por muchas razones. Toronto es una ciudad de cine. Esta ciudad tiene el festival de cine más relevante del mundo. Me siento muy conectado con Toronto, porque tengo gente aquí a la que quiero mucho. Toronto también es una ciudad que admiro por toda la inmigración y la mezcla de culturas. Es una ciudad muy cosmopolita, activa, concienciada, llena de vida… Además tiene el café Future en Bloor St. y el Bar Italia en College Street, suficiente para perderse en ellos…

¿Cómo crees que la audiencia canadiense va a recibir esta película?
“Todas las mujeres” ha estado en muchos países, Estados Unidos, República Dominicana, Argentina, Holanda, Francia, Reino Unido, Italia… Yo tenía curiosidad por ver cómo los distintos públicos recibían la película. Para mi sorpresa, la recepción es muy similar en todas partes. La gente se ríe y reconoce a los personajes en las mismas escenas y en las mismas facetas. Les despierta este sentimiento por una parte de desprecio y por otra de ternura; lo quieres matar, pero también lo quieres abrazar. En Ámsterdam, en Madrid, en París, en Roma, en Buenos Aires… espero que también en Toronto.

Te formaste profesionalmente tanto en América como en Europa. ¿La forma de hacer cine es muy distinta? ¿En qué se parecen y en qué son diferentes?
Es completamente distinta, opuesta incluso te diría. La diferencia está principalmente en que el cine norteamericano nació de un grupo de gente que eran principalmente inmigrantes y que la mayoría iban huyendo del nazismo. Esto les obligó a explorar y a producir películas que conectaran con el público porque necesitaban comer. En cambio, en el cine europeo se permite más la parte artística o de experimentación. Esto tiene  de positivo que el cineasta puede ser más libre a la hora de hacer películas, pero por otra, a veces se olvida del público, y en definitiva es para quién hacemos las películas… 

¿En qué proyectos estás trabajando en este momento?
Estoy con varios proyectos. En España se vive una situación bastante lamentable tanto política como social, con la corrupción metida hasta el fondo del sistema. En la industria cinematográfica o artística, a pesar del sabotaje por parte del gobierno, estamos defendiéndonos como podemos. Si me apuras, ahora más que nunca estamos activos. Tengo un par de guiones para los que estoy buscando financiación.

Ya por terminar… ¿Un grito?
Un grito… ¿El de la película dices? Nacho dice “lo mío es un grito de alguien que no puede más”, pero yo no me identifico con ese grito. Yo sí puedo más… Quiero más. Ese sería mi grito, “¡Quiero más…!” Más cine, más teatro, más música, más danza, más magia…

Share on Facebook0Tweet about this on Twitter0Pin on Pinterest0Share on LinkedIn0Email this to someone